La cara oculta del 'Bullying'
Cuando hablamos de cualquier tipo de maltrato, automáticamente nuestra cabeza se va a lo físico. En muchas ocasiones, el bullying solo se considera como tal cuando alcanza la agresión física, pero la realidad es que todo comienza mucho antes.
No sé si nacemos malos y nos hacemos buenos, o si nacemos buenos y la sociedad nos hace malos, pero la realidad es que existen demasiadas personas que se ven con la autoridad moral de 'pisotearte'.
Uno de los grandes problemas que atañe a la sociedad actual es el denominado 'bullying'. Normalmente, este término solía estar asociado a lo que le pasaba a un niño en clase cuando se metían con él, pero los cimientos del bullying han traspasado todos los límites.
De hecho, el bullying era definido como 'Acoso escolar', pero la realidad es que actualmente existen numerosos tipos de acoso. Los datos son demoledores, y es que un 50% de los adolescentes podrían haber sufrido acoso en algún momento.
Los acosadores consideran que tienen cierta supremacía sobre el acosado, quién ante los ataques recibidos sufre una caída de autoestima entre otros muchos problemas.
Una persona que sufre bullying no solo soporta agresiones físicas, muchas veces no llega a sufrir golpes, pero soporta situaciones realmente duras.
Sentir el vacío cuando entras a un sitio y todos se van cuando tú llegas. Escuchar tu nombre entre risas y cuchicheos. Intentar ser cordial y toparte con que te ignoran por completo. Soportar que toquen tus cosas, que se te culpe de todo, que no puedas salir de "tu zona de confort" por miedo a la gente que te está machacando.
Bullying es también difamar a una persona. No tener otro nombre en tu boca con el que llenar las feas palabras que dedicas a tu agredido. Organizar una reunión con distintas personas para calumniar a una persona también es bullying.
Algo que debe de quedar muy claro es que la culpa no es solo del agresor. En la mayoría de las ocasiones hay gente alrededor que simplemente actúa como un mero espectador, observando cómo el agresor destruye, sobretodo psicológicamente, a otra persona.
Quedarse callado te convierte en cómplice. No frenar a esta clase de personas, te convierte en la misma 'calaña'.
Personalmente, me ha tocado vivir cómo gente se organizaba para quedar y difamarme, pero lo que más duele es el hecho de ver cómo otras personas lo ven y no hacen nada. Nadie habla. Todos callan.
Esta situación se conoce como 'acoso social'. En esta categoría, el acosador busca aislar a su víctima, intentando convencer a gente para que no le hablen o difundiendo rumores para que la víctima se sienta aislada.
Lo peor no son los golpes. Los moratones desaparecen, los golpes dejan de doler, los rasguños se desvanecen, pero las palabras permanecen para siempre. Las heridas se curan con fármacos u otras alternativas, pero las heridas emocionales que quedan en la persona que sufre este acoso semejan incurables.
Al acosado siempre le retumbarán esas palabras en su cabeza. Recordará hasta su último aliento la forma en la que lo consideraron una mierda, la forma en la que lo aislaron, las inseguridades que le causaron, y será un lastre con el que tendrá que vivir para siempre.
No permitamos que esto siga sucediendo, solo el 3,8% de las víctimas se atreven a llamar y denunciar la situación que están viviendo. El teléfono contra el bullying es el 900 018 018.
Si necesitas que algún tema vea la luz, te escuchamos encantados en elenredodemaria@gmail.com 😘


Comentarios
Publicar un comentario